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Introducción al cine de Steven Spielberg

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Pocos realizadores tienen una trayectoria tan interesante como la de Steven Spielberg, reconocido por muchos como el “Rey Midas de Hollywood”. Sus trabajos en conjunto, como productor o como director, muestran un adecuado balance entre el éxito del público y la aprobación de la crítica especializada, entre los más grandes éxitos de taquilla y los más rotundos fracasos, entre la fantasía infantil y el profundo drama humano. Spielberg es, en pocas palabras, el más exitoso artífice cinematográfico del cine norteamericano, un gran narrador de historias que maneja la receta perfecta para combinar magia, sentimiento, temor y deslumbrantes efectos especiales.

Nacido en Cincinnati, Ohio, el 18 de diciembre de 1946. Spielberg contrajo matrimonio dos veces, la primera con la actriz Amy Irving en 1985 y la segunda con Kate Capshaw, también actriz, en 1991. Es graduado de la Arcadia High School en Phoenix y siguió estudios cinematográficos en la USC Cinema School, donde no le fue muy bien, pasando luego a la California State University.

duel_1971The Duel (1971)

Luego de sus pinitos en la realización de cine amateur con los cortos The Last Gun (1959), Escape to Nowhere (1961), Battle Squad (1961), el largometraje estudiantil de ciencia ficción Firelight (1964) y el corto experimental Amblin (1968), que luego inspiraría el nombre de su productora, el joven Spielberg dio paso a una corta carrera televisiva en la que destacaron sus trabajos para la serie Galería Nocturna (1969-1970) y que culminaría con el largometraje hecho para la televisión Duel (1971), conocido también como Reto a muerte o El diablo sobre ruedas, un interesante ejercicio narrativo sobre un siniestro camión que juega al gato y al ratón con un pobre conductor automovilístico.

Pero su primera experiencia en el mundo del largometraje cinematográfico comercial vendría con Loca Evasión (1974), una road-movie que oscilaba entre el drama, la comedia y la tragedia con buena mano, y que le valió el reconocimiento de un sector de la crítica. Sin embargo, sería Tiburón (1975), su catapulta hacia el éxito.

sugarland20220editLoca Evasión (1974)

En esta cinta Spielberg demuestra su enorme capacidad narrativa creando un clima de terror y angustia de primera en el ambiente de una apacible comunidad costera norteamericana. Un librillo de segunda fue transformado en una de las más grandes películas de todos los tiempos, creando en los espectadores una “psicosis del bañista” anclada en el profundo pavor que provoca un enorme tiburón que apenas aparece unos pocos minutos en pantalla.

Luego vendría otra fantasía de lujo. Encuentros cercanos del tercer tipo (1977), en donde los efectos especiales ya entran a tallar con fuerza y que da inicio a un estilo más “personal” dentro de su filmografía, especulando con la posibilidad de un encuentro con fuerzas extraterrestres o superiores y dotando al filme de un aliento metafísico, filosófico y espiritual convenientemente adecuado al gran público.

Varias historias, relacionadas con contactos entre humanos y alienígenas, se entrecruzan de forma tal que el espectador se ve arrastrado a presenciar un clímax final realmente espectacular. Mención especial merece la impresionante partitura compuesta por John Williams, convertida en todo un clásico.

jaws_lTiburón (1975)

Después de contar con el apoyo de las grandes productoras, entusiasmadas con este “joven maravilla” que tantos dividendos ha producido, el cineasta se enfrasca en la realización de una comedia ambientada en la Segunda Guerra Mundial, 1941 (1979), que significó el primer gran traspié en su ascendente carrera, A pesar de algunos momentos realmente cómicos, el filme está lleno de excesos que desgastan fácilmente al espectador más aficionado a la farsa y la parodia cinematográfica. Spielberg no sabe aprovechar las historias de pánico en Los Angeles ante la idea de un ataque japonés y recurre a la risa fácil en situaciones que pudieron provocar un mejor tratamiento humorístico. Eso sí, hay buenos efectos especiales.

Felizmente vendría Los cazadores del arca perdida (1981), fabuloso proyecto que emprendería junto con su amigo George Lucas y que nos entregaría a un inolvidable héroe llamado Indiana Jones, inspirado en el mejor estilo de las seriales clásicas y con un toque de seducción y modernidad que lo inmortalizarían para siempre en el corazón de todos los cinéfilos. El filme es una verdadera montaña rusa, repleto de humor, acción trepidante y unos buenos e inofensivos sustos.

20070928203204-6001-0015encountersEncuentros Cercanos del Tercer Tipo (1977)

Harrison Ford encaja perfectamente en el papel y se desenvuelve con total soltura, siendo hoy en día casi imposible imaginarnos a un Indiana Jones con otro rostro. La historia, creada por George Lucas y Philip Kaufman,  y escrita para la pantalla por Lawrence Kasdan, no hace sino otorgar  un punto más a la extraordinaria trayectoria de estos grandes exponentes del arte y la industria cinematográfica, John Williams otra vez entrega una partitura de primera.

E.T. el extraterrestre (1982) es uno de los filmes más personales y queridos de Spielberg y también uno de los más difíciles de evaluar, ya que combina momentos realmente emotivos-como aquél en que niño y extraterrestre tocan sus dedos en señal de unión de las dos razas-, con momentos que manipulan descaradamente los sentimientos de la audiencia, especialmente la infantil. Su entrañable historia de amistad intergaláctica, adornada con una estética casi publicitaria, pudo haberse convertido en todo un clásico de la ciencia ficción, pero el director dejó todo al nivel de “cine para niños”, trabajando con situaciones y personajes arquetípicos.

raidersLos Cazadores del Arca Perdida (1981)

Fue más o menos por este período en que Spielberg empieza a trabajar con fuerza en el rol de productor de diversos filmes, algunos exitosos y otros no tanto. Poltergeist: juegos diabólicos (1982) fue un proyecto más bien exitoso. Aunque firmado por Tobe hooper, algunos afirman que el propio Spielberg echó mano a la dirección en algunas secuencias. Gremlins (1984), El secreto de la pirámide (1985), Los Goonies (1985), Volver al futuro (1985) Un cuento americano (1986), Hogar, dulce hogar (1986) Milagro en la calle 8 (1987) y Viaje insólito (1987) son sus producciones más recordadas de ese período. La Amblin Entertainment, empresa que Spielberg logró montar gracias a los dividendos y terrenos cedidos por la Universal Pictures a raíz del fabuloso éxito de E.T., el extraterrestre, se convirtió en una de las más grandes propulsoras del cine de entretenimiento en la década de los ochenta.

103157-004-ec38b6f7etE.T. el Extraterrestre (1982)

En 1983 dirige uno de los cuatro segmentos de Dimensión desconocida: la película en homenaje a la vieja serie de la CBS, aunque el episodio dirigido por George Miller (Pesadilla a 20,000 pies) es, sin lugar a dudas, el mejor de todos. Spielberg nos narra la historia de unos ancianos que vuelven a ser niños (sólo en espíritu, pues sus cuerpos siguen iguales). A pesar de que se trata de uno de sus grandes dilemas, el director adulto-niño, no llega a elevar del promedio este segmento, impregnado de un ritmo sumamente lento.

La segunda aventura de Indiana Jones se titularía Indiana Jones en el templo de la perdición (1984) y, en muchos aspectos exhibió una mayor dosis de espectacularidad y también de crueldad que su predecesora, lo cual la alejó un poco del público infantil. La atmósfera inútilmente lúgubre y, por momentos, en exceso violenta llega a perturbar el sentido de sana diversión. Kate Capshaw, quien luego se convertiría en su esposa, co-protagoniza esta película que a pesar de una excelente escena introductoria, se convierte en la más floja de la serie.

photo_14_hiresindianajonesdoomIndiana Jones en el Templo de la Perdición (1984)

Con El color púrpura (1985), Spielberg recibe el espaldarazo de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood al conseguir once nominaciones para su película y no obtener ningún premio. Considerado por el director como su primer drama “adulto”, El color púrpura no hace más que mostrarnos una aparente ineptitud para manejar el melodrama.

Spielberg juega con las emociones del espectador llevándonos de lo sórdido a lo banal, del llanto a la risa, de lo importante a lo intrascendente, todo está “infantilizado”, al final todos los personajes, incluso los más siniestros se redimen y no hay malos. La fotografía está cuidadosamente planificada como para embellecer lo más terrible y el relato se diluye en una especie de cuento con moraleja al cuál lo único que le faltaba era que blancos y negros, buenos y malos, canten y bailen alabando al Señor al final de la película.

El Color Púrpura (1985)

Luego de esta película Spielberg es invitado a realizar dos episodios para la serie de televisión Cuentos Asombrosos (La misión, estrenada en los cines de Lima, y El tren fantasma), que luego se comercializarían en el mercado del vídeo, alternándolos con los productos de otros directores, consiguiendo regular éxito. La misión protagonizada por Kevin Costner, fue otro de los acercamientos de Spielberg al escenario de la guerra, esta vez en tono fantástico.

Siguiendo con su línea dramática, llegarían El imperio del sol (1987) y Siempre (1989). Ninguna de las dos tuvo éxito en las boleterías. La primera es una visión de la guerra a través de los ojos de un niño que sueña con ser piloto de aviación, con momentos que demuestran una gran energía fotográfica y narrativa pero que adolece de los mismos defectos de El color púrpura al otorgar al contenido un tono “neutro” y no balancear adecuadamente a los personajes principales con los secundarios.

cr_ballard_empire_of_sunEl Imperio del Sol (1987)

La segunda es un intento por acercarse al melodrama romántico clásico en el que la estética publicitaria entorpece el desarrollo dramático y nos aleja del interés que puedan despertarnos los protagonistas. Cabe destacar en esta producción las estupendas escenas de incendios forestales.

Tras estos dos altibajos llegaría la, hasta ahora, última aventura de Indiana Jones: Indiana Jones y la última cruzada (1989) que, sin abandonar la aventura, se convertiría en un filme más nostálgico y reposado gracias a la madurez aportada por Sean Connery como el padre de Indiana. Aunque no llegó a recaudar tanto como sus predecesoras, la película no defraudó ni al público ni a la crítica, dejándonos con la inquietud por la entrega de una cuarta aventura que, parece ser, verá las luces en el año 2,001, bajo el título tentativo de Indiana Jones y el continente perdido.

indianajones460Indiana Jones y la Última Cruzada (1989)

Hook (1991) es a mi parecer el peor fiasco de Spielberg hasta la fecha y es que consigue algo que, ni antes ni después logro a tal grado: aburrirnos. Convertir en adulto a Peter Pan fue el peor error de su vida, elegir a Dustin Hoffman para encarnar a su Capitán Garfio tan excesivo y sobreactuado fue otro. Permitir que Julia Roberts compusiera a una Campanita tan falta de chispa y alegría; recrear una Tierra de Nunca Jamás acartonada y un barco tan barroco y tan seco que pareciera que nunca tocó el agua, fueron las gotas que derramaron el vaso. La película se pierde irremediablemente en la mediocridad.

Sin embargo estaría cerca un vertiginoso repunte con Jurassic Park (1993), una película de entretenimiento puro aderezada con espectaculares efectos especiales que nos presenta a un grupo de personas que se enfrentan a diferentes especies de dinosaurios que harán las delicias del público y que se convertirán en un increíble despliegue de “merchandising”. Se trata de un producto impecable, con buenos rasgos de terror y humor para todas las audiencias en el que lo importante son las criaturas antediluvianas y no los personajes humanos, hacia quienes apenas se apunta nuestra simpatía, solamente lo necesario como para no desear que se vuelvan presas fáciles de los gigantescos bichos.

69199753_ph3_w434_h_q80jurassicparkJurassic Park (1993)

La lista de Schindler (1993) será otro paso en la alternancia entre cine de entretenimiento y cine adulto con la que siempre ha jugado Spielberg. Tocar un tema tan espinoso como el holocausto judío siempre implica dificultades, más aún si se trata de un producto dirigido al gran público en el que se tienen que “homogeneizar y pasteurizar” los momentos cumbres de la crueldad humana. Por un lado, el filme se convierte en un excelente documento informativo como para ser visto en todas las escuelas y permitir que las nuevas generaciones comprendan el horror infinito de ese momento histórico.

Por otro lado, el personaje de Oscar Schindler, muy bien interpretado por Liam Neeson, demuestra en los momentos iniciales una ambigüedad moral que va perdiendo a lo largo de la película, justamente cuando la aparición de Ralph Fiennes, encarnando a un jerarca nazi que no es más que la apoteosis de la crueldad y la insana mental, hubieran hecho más interesantes las confrontaciones entre ambos, El “final feliz”, a pesar de tratarse de un momento histórico en el que la felicidad no pudo existir, no hacen sino demostrar la pugna terrible entre el director, el productor y el judío que habitan en el mismo hombre.

schindlers-list-kingsley_lLa Lista de Schindler (1993)

1997 es el año de El mundo perdido y de Amistad, la primera como continuación de Jurassic Park, con más dinosaurios y efectos especiales, aunque con una historia más sólida y, a la vez, más sencilla que la de su predecesora. Definitivamente cualquier espectador medio sabía lo que iba a ver antes de ingresar a la sala de cine: un espectáculo con mucha adrenalina que intentaría darnos mucho más de lo mismo, sin que esto constituya en sí mismo un desmérito para la película. Con respecto a Amistad, se puede decir que es una hábil narración sobre las penurias, sublevación y juicio de un grupo de esclavos negros que causan un motín en el barco “La Amistad”, donde, para no perder la costumbre, Spielberg no arriesga dramáticamente más de lo necesario para conseguir el afecto fácil del público.

En 1998 tuvimos Rescatando al soldado Ryan, voceada fuertemente como favorita para el Oscar en su edición de 1999. Visualmente, se trata de uno de los filmes bélicos que mejor retratan la crudeza y el horror de la guerra, sobre todo en los primeros minutos de la película. La cámara y la espectacular banda de sonido realmente nos transportan al campo de batalla con un realismo cercano a la estética del gore. Spielberg, sin embargo, no se desprende del todo de ese preciosismo estilístico tan característico de su filmografía, incidiendo más en la imagen que en los puntos fuertes de la narración.

Amistad (1997)

La década de los noventa, exactamente el año de 1994, fue la que vio el nacimiento de la productora Dreamworks SKG, fundada por Steven Spielberg, Jeffrey Katzenberg y David Geffen, cuyo comienzo no dio los éxitos que se esperaban (El pacificador, Impacto profundo, Pequeños guerreros) pero que repuntó con Rescatando al soldado Ryan.

Desde su inicio, uno de los objetivos de  Dreamworks SKG fue dar una nueva propuesta al cine de animación, siendo Un ratoncito duro de cazar (1997) y Pequeños guerreros (1998) sus primeros ensayos y El Príncipe de Egipto (1998) y Antz (1998) las películas que le permitieron ingresar de lleno en ese campo, para su posterior consagración con la saga de Shrek. Para completar, Dreamworks SKG también ha incursionado en la producción discográfica (por ejemplo el álbum Older de George Michael) y en el mercado de los videojuegos asociándose con SEGA Enterprise y MCA.

private-ryanSalvando al Soldado Ryan (1998)

Entrando al nuevo milenio, el 2001 se estrena Inteligencia Artificial, una mezcla de fábula mágica, melodrama y película de ciencia ficción, protagonizada por el niño prodigio del momento, Haley Joel Osment. El origen del film estuvo en un proyecto pensado por el gran Stanley Kubrick, quien no lo pudo cristalizar debido a su inesperado deceso. Spielberg estructuró un relato dividido en tres partes: la primera, una magistral narración de la convivencia del niño-robot con sus padres adoptivos. La segunda, una vez que el androide es devuelto por supuestas “fallas”, cuenta el tragicómico recorrido de éste hasta llegar a la sórdida “feria de la carne”. El final, demasiado alargado para algunos, presenta un pseudo “happy end“, con el robot congelado siendo despertado por extraterrestres.

Al año siguiente, vuelve a incursionar en el género de ciencia ficción con Sentencia Previa (Minority Report), basada en un relato corto del gran Phillip K. Dick. Al igual que su predecesora, la película tampoco tuvo éxito en taquilla. Planteada como un thriller futurista, el film empieza muy bien, con un ritmo trepidante e imágenes vanguardistas, pero el interés que despierta va decayendo progresivamente hasta llegar a un final un tanto desilusionante para algunos.

MSDAAII EC005Inteligencia Artificial (2001)

Ese mismo año estrena Atrápame si puedes (Catch Me If You Can), una trepidante, vigorosa y alegre comedia dramática protagonizada por Leonardo DiCaprio y Tom Hanks. La cinta relata las aventuras y desventuras de un estafador que logra reinsertarse en la sociedad.

El 2004, Tom Hanks vuelve a ser protagonista en su película La Terminal, con una muy buena interpretación de un personaje en una situación imposible, inexistente y rebuscada: un hombre se ve forzado por circunstancias del destino ha hacer de un aeropuerto su hogar. Puede verse como un canto optimista a la vida y la bondad de los seres humanos, en una época post 11 de setiembre.

cmdicaprio1catchmeifyoucanAtrápame si Puedes (2002)

La Guerra de los mundos y Munich fueron sus dos realizaciones en el 2005. La primera es otra adaptación de la archiconocida novela de H.G. Wells, adecuada a los tiempos actuales. Una excelente fotografía y una espléndida partitura de John Williams acompañan un correcto desarrollo dramático que desemboca en un almibarado final. La segunda, es la crónica de una venganza: la reacción israelí ante la masacre de los once atletas judíos asesinados durante los juegos olímpicos de Munich en 1972. Un gran ejercicio de técnica cinematográfica, con personajes bien construidos y una mirada objetiva, imparcial sobre la violencia y el odio entre los seres humanos.

En el 2008, Spielberg retoma uno de sus más entrañables personajes en Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal. A pesar de poder perdonar sus indignantes licencias históricas y geográficas con respecto a nuestro Perú, no podemos negar que se trata de la más irregular película de la saga: un buen principio, un regular desarrollo y un final que es lo más cercano al ridículo y la vergüenza ajena. Le falta la chispa y la emoción de las anteriores, transformándose la supuesta aventura en un cúmulo de gags, entretenidos pero sumamente previsibles. Una desilusión para los fans de Harrison “Indy” Ford.

munichMunich (2005)

Actualmente está trabajando en la película animada The Adventures Of Tintin: Secret Of The Unicorn y en Lincoln, un drama biográfico sobre el histórico presidente norteamericano, ambas películas con fecha probable de estreno en el 2011.

Por Miguel Mejía Salas


Indiana Jones: El Aventurero Maduro

Steven Spielberg – Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal (Indiana Jones and The Kingdom of The Crystal Skull, 2008)

Tras 19 años, el maduro Harrison Ford se ha reunido de nuevo con Steven Spielberg y George Lucas para traer de vuelta a las pantallas a Indiana Jones, el arquitecto-aventurero del látigo, para una nueva aventura. Indy nació como un tributo a aquellas seriales de los años 30 y 40, que con sus finales estilo cliffhanger hacían las delicias de miles de espectadores.

Esta nueva entrega mantiene el mismo espíritu, pero llevando la acción a los años 50: la época de la Guerra Fría y la paranoia del pueblo americano respecto al comunismo. No es de extrañar entonces la presencia de los soviéticos, liderados por la caricatura rusa de Cate Blanchett, como los villanos de turno. Lejos de querer hacer algún comentario sobre la situación política y social de la época, Spielberg y Lucas sólo la han usado como un elemento de colorido.

En esta ocasión, un Indiana más viejo va en búsqueda de las Calaveras de Cristal, misteriosos artefactos que poseen un gran poder y revelan, entre otras cosas, el origen de nuestras Líneas de Nazca. Así, Indy aterriza en tierras peruanas, o al menos en lo que los creadores piensan es el Perú.

Hay que recordar que para la mayoría de los norteamericanos, todo lo que esté al sur del Río Grande es México, sin excepciones: de ahí a que Nazca esté poblado de charros, música de mariachis suene por todas partes y se baraje la ridícula hipótesis de que Pancho Villa supiese quechua.

Una total falta de cultura por parte de los realizadores, sí; pero una mera concesión dentro de una película de ficción, parte de una serie que siempre ha sido conocida por ser fantástica e imposible de tomar en serio. En estos casos, lo más sano es reírse por las licencias tomadas y seguir adelante.

El mismo Indy

Harrison Ford retoma el papel que dejó hace años sin ningún problema: Indiana sigue siendo aquel tipo con espíritu aventurero, pero propenso a meterse en problemas e improvisando todas las soluciones. Está más viejo (detalle que la película recuerda con mucho humor), pero por lo demás, todo sigue igual; es como reencontrarse con un viejo amigo y la combinación de humor lacónico, rudeza y cansancio de Indy es tal vez la mejor razón por la que el film funciona.

De todos modos, Indiana nunca ha sido un solitario: en anteriores ocasiones ha tenido al lado a amigos como Sallah o su propio padre, Henry (ya fallecido en esta entrega). Ahora, lo acompaña toda una comitiva que amenaza con quitarle el protagonismo. Ray Winstone y sus constantes e inexplicables cambios de bando resultan innecesarios y con un poco de cambios en el guión, John Hurt ni siquiera tiene que estar aquí.

Sin embargo, el retorno de Marion Ravenwood, la aventura de El Arca Perdida, si funciona: no sólo porque es el vínculo con el resto de la serie, sino porque permite al héroe finalizar una relación que fue olvidada luego de la primera entrega. Ford y Karen Allen tienen una buena quimica juntos y particularmente en el caso de ella, están encantados con volver a la seri

Luego está Mutt, el hijo de Indy, una suerte de “Rebelde sin Causa”. El joven Shia LaBeouf hace un buen contraparte sin ser irritante y se maneja bien; pero la sugerencia de que va a ser él quien tome la posta de su padre en estas aventuras es una mala idea: Ford es irremplazable en el papel y se ha identificado tanto con el público, que resulta imposible ver a otra persona manejando el látigo.

 

Indiana en Acción

 

La Calavera de Cristal es, ante todo, un blockbuster veraniego: muchos efectos especiales y escenas de acción irreales – algo que siempre ha sido elemento vital de la serie. Por ello hay que asumir que Indiana puede escapar de una explosion nuclear en un refrigerador (una muestra de la improvisación del personaje), o sobrevivir una caída de tres cataratas: su única función es entretener y en esto, cumplen.

Tras haber enfrentado al Poder de Dios, el concepto de extraterrestres no parece tan jalado de los pelos – más aún considerando la fascinación que Spielberg siente por seres de otro mundo, algo que ya quedó demostrado en Encuentros Cercanos del Tercer Tipo, E.T. y La Guerra de los Mundos. Esta serie siempre se ha basado en la fantasía y la imaginación y esta nueva entrega sigue la misma línea.

Es imposible hacer justicia a 19 años de expectativas: Indiana ha vuelto igual que siempre, en una aventura entretenida, pero que no es más que un blockbuster de temporada hecho para pasar el rato: no es ni va a ser tan impactante como las tres entregas anteriores. Al menos, el personaje y su esencia siguen igual, pero estando en una época donde se sabe todo de una película antes de que sea filmada, incluso, resulta difícil que tenga ese mismo sentimiento de fantasía.

 

Ernesto Zelaya Miñano