Amantes de las bajas pasiones cinematográficas…

No Eres Bienvenido


district9

 

Neil Blomkamp – Sector 9 (District 9, 2009)

 

Secuelas número seis, siete, ocho. Remakes de películas producidas hace menos de veinte años. Cualquier saga literaria de éxito mediático. Está más que comprobado que Hollywood se ha quedado sin imaginación hace por lo menos una década. Las fórmulas se han agotado y, aparte de los penosos ejemplos mencionados, el negocio del cine ha tenido que recurrir a maneras más o menos creativas de llevar espectadores a los multicines.

La película en cuestión emplea dos de estas artimañas, que hemos visto en abundancia en numerosas producciones durante los últimos años. Una de ellas es el empleo de técnicas de filmación poco convencionales. En un inicio debido a los escuetos presupuestos de producción (no en este caso, en que las secuencias de acción y los impecable efectos generados por computador hablan por sí solos), el efecto “cámara en mano” ha pasado de ser una alternativa de ahorro a una hábil manera de otorgar al producto un aire documental que, bien empleado, compromete al espectador en la historia narrada y envuelve los hechos más fantasiosos con un aire de crudeza y verosimilitud.

12

En segundo lugar tenemos el truco de la perspectiva inusual. No es la primera vez que los malos seamos nosotros en esta invasión alienígena. Esta vez, el relato y sus alegatos hacia el racismo deberán señalar al espectador, acostumbrado a aliens y terminators, en busca de generar impresiones inusuales en una película de ciencia ficción. Sin embargo, hasta aquí llegan los lugares comunes. El trabajo que se construye a partir de estos manidos recursos es algo completamente innovador.

En depresivas e hiperrealistas tomas iniciales, vemos a los alienígenas, seres sin otro pecado que ser diferentes a la mayoría dominante, arriconados en un sector insalubre por un gobierno que no sabe qué hacer con ellos. Es interesante cómo, al menos para quien escribe, el aspecto de estos seres, similares a insectos sucios y enormes, aunado a su perturbadora manera de desplazarse y su chasqueante idioma, no genera tanta repulsión como las condiciones en que son obligados a vivir.

04

Se describen con morboso detalle, mediante la oportuna simulación de un informe peridístico, el hacinamiento en viviendas ruinosas y pestilentes, los alimentos descompuestos (básicamente, comida para gato y carne de dudosa procedencia), la nula presencia de servicios básicos, y la convivencia con delincuentes y traficantes de armas (seres “humanos” ellos, que quede en claro quiénes son las víctimas). La similitud de estas condiciones con las que comparten día a día miles de personas en la vida real no hace sino estremecer la conciencia de cualquiera que quiera ver en estas imágenes algo más que una entretenida historia de ciencia ficción.

– “Se gasta tanto dinero en tenerlos aquí” – se queja un personaje entrevistado durante estas escenas, como si se tratara de inmigrantes no deseados. No en vano Neill Blomkamp, sudafricano de nacimiento, ha sido testigo del apartheid y sus inhumanos métodos. Los extraterrestres son llamados “prawns” (langostinos) como bien podrían ser “niggers”, o “mojados”. El odio y la intolerancia son las mismas a nivel interracial o interplanetario.

05

Son necesarias estas pequeñas lecturas para comprender el poder y subversión de este poderoso film que nos entrega un autor primerizo, a quien la prensa y el público en general no habrían hecho demasiado caso de no mediar el nombre de Peter Jackson, cuyo aporte recae en las criaturas más verídicas que hayan poblado la pantalla desde Gollum y King Kong, hasta estos patéticos seres que revuelven la basura en busca de alimento.

Una visión en extremo superficial, abundante en los detractores del film (seguros devotos del estúpido adagio “no vengo al cine a pensar, sino a divertirme”), pasará por alto la mayoría de asociaciones. Hey, el reportero dinamitando los huevos alienígenas está practicando múltiples e intencionales ABORTOS, mientras comenta “suena como pop corn” a la cámara que lo filma, impasible. Hey, Norteamérica no ayuda a los extraterrestres a regresar a su hogar ni nukea la conflictiva zona y todos los molestos langostinos porque QUIEREN LAS JODIDAS ARMAS capaces de volar una casa, y que por cosas de la tecnología, sólo funcionan en manos de los visitantes.

10

El burócrata Wilkus van der Merwe, prácticamente el único humano protagonista, encarnado por un tal Sharlto Copley (de quien estaremos pendientes a partir de hoy), pasea su sonrisa estúpida y bienintencionada por el ghetto repartiendo órdenes de desalojo a los iracundos y desnutridos refugiados, y es la imagen de las organizaciones mundiales que pretenden comprender y apoyar a las comunidades oprimidas, cuando no son más que títeres bajo el mando de las superpotencias.

 Este personaje, sin embargo (y ya quisiéramos que le sucediera lo mismo a tanto pelotudo bienintencionado que les regala iPods a niños que no tienen para comer, por mencionar un ejemplo) sufre un percance que no revelaré a quienes no han visto la cinta, pero que lo pondrá en la piel de la minoría, única manera en que podrá vivir y entender su enorme sufrimiento.

030

Mencionaré como colofón el importante logro de la cinta y de su director de hacernos sentir empatía por seres tan poco agraciados, efecto plenamente conseguido que si no al momento de mostrarnos aquellos ojos de una profundidad y angustia inéditos en una criatura fabricada por computadora, lo será en la presencia de aquel pequeño alienígena a mitad de la proyección, un niño apenas, de cuya suerte me preocupé seriamente hasta el final. ¿Algún otro director ha logrado esto en lo que va del año? Sigo esperando.

Por Gonzalo del Carpio Bellido

Anuncios

Una respuesta

  1. Es verdad que la idea de un reportaje en el campo de concentracion de alienigenas es muy original. Los efectos son muy buenos, gracias a la produccion de Peter Jackson. Sin embargo el final me pareció un poco previsible.

    noviembre 11, 2009 en 6:40 pm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s