Amantes de las bajas pasiones cinematográficas…

Los Dos Rostros Adormecidos


 

righteous-kill1

 

Jon Avnet – Las Dos Caras de la Ley (Righteous Kill, 2008)

La cinefilia esperaba que la reunión de dos grandes actores como Robert De Niro y Al Pacino tenga por resultado una experiencia memorable. Como un hecho mítico quedó aquella primera coincidencia de sus nombres dentro de un reparto, como ocurrió en la imperdible “El Padrino 2” de Francis Ford Coppola. En aquella ocasión el inmenso talento de ambos se encontraba en magnifica forma, aunque en forma separada debido a su participación en distintos episodios del relato.

Varios años después, fuimos testigos de un primer enfrentamiento a través del film “Heat”, dirigido por eficaz realizador Michael Mann, en el cual la sola presencia de ambos actores en la pantalla se convertía en el primer punto de atracción hacia un intenso relato policial, llevado a cabo en forma muy sólida, es decir, era una virtud entre otras también muy destacables.

01

Y es que en aquel film, tanto Pacino como De Niro supieron dar vida en forma convincente a dos contrincantes sobrados de madurez: un policía ejemplar de amplia experiencia y un delincuente frio y astuto, aunque ambos veían cómo sus vidas íntimas se desmoronaban, victimas de sus obsesiones. Sin embargo, esta interesante película nos hace extrañar la falta de escenas compartidas entre ambos actores, siendo sus labores limitadas a ambas historias paralelas, cuyos puntos en común resultan apenas vislumbrados: destacan una conversación entre estos personajes donde los primeros planos se reparten entre ambos y un plano final que muestra el desenlace de su enfrentamiento sumido en las sombras de la noche.

Hoy, casi ocho años más tarde podemos encontrar a ambas figuras, muy significativas dentro del cine norteamericano desde hace ya cuatro décadas, por fin en total entrega en una nueva producción dirigida por el veterano Jon Avnet, titulada originalmente “Righteous kill”, estrenada en nuestro medio bajo el nombre de “Las dos caras de la ley”.

20

Como dijimos al inicio, el resultado no es lo que gran cantidad de cinéfilos pudieron haber esperado. Y es que la importancia de ambos actores dentro del cine moderno se merecía una mejor oportunidad. Sin embargo, es de reconocer que tanto De Niro como Pacino tampoco gozan actualmente de un buen momento; lejanos quedan aquellos años en que ambos actores dieron trabajos memorables en cintas convertidas en clásicos imperdibles.

Robert De Niro y su unión al director Martin Scorcese sigue siendo memorable, mientras que Al Pacino junto a directores como Sidney Lumet o Brian De Palma hizo lo propio en forma admirable.

04

Hoy en día, los años transcurridos parecen cobrar el duro trajinar de ambos, y su presencia conjunta en la pantalla carece del mismo impacto, y no tanto por lo maduros que puedan verse, sino más bien por un menor despliegue de sus innegables talentos interpretativos, que más bien lucen adormecidos en estos últimos tiempos. A ello debemos sumar la poca trascendencia de sus trabajos más recientes, por lo cual un nuevo film con ambos actores no resulta tan llamativo como antes.

Podemos decir que en este nuevo trabajo la labor tanto de Pacino como de De Niro no alcanza la misma calidad de antes. Es casi un ejercicio actoral realizado por ambos, lo cual, por supuesto, cumplen medianamente sin mayor sobresalto. Es cierto que el guión tampoco resulta precisamente una notable fuente de expresión, pues tiene diseñados un par de personajes que bien pudieron ser calzados por otro par de actores, y sin duda con ello no se estaría hablando de este film.

17

La situación  anecdótica del encuentro de ambas estrellas (“son como Lennon y Mc Cartney”) se convierte en el mayor atractivo de esta producción. Y es que la labor del director Avnet es bastante plana. Si bien es cierto hay una conducción eficiente durante sus primeros 15 o 20 minutos, que termina con el tiroteo dentro de un banco convertido en discoteca, lo siguiente es una pérdida de interés provocado por un devaneo de ideas, muchas de ellas bastante forzadas, como por ejemplo la violación a una oficial, porque estas situaciones no buscan otra cosa que un efectismo metido a martillazos dentro de un relato que poca miga ofrece y que tiene una intriga cuya resolución se ve venir a leguas.

Ni siquiera el supuesto discurso acerca de la legalidad y la justicia, que pudo alcanzar un nivel de interés en boca de estos actores, es algo merecedor de mayor atención, pues su énfasis en distinguir lo legal y lo ilegal esta muy visto en muchas historias similares, de justicieros que toman la ley en sus manos hasta perder el control.

22

La falta de ideas y su desarrollo convencional apenas permiten que el film se haga tan atractivo como un mediano telefilme resuelto en forma expeditiva, donde lo más importante se encuentre en los nombres de su reparto actoral. Ello debido a que la presencia de intérpretes como el veterano Brian Dennehy o los más jóvenes John Leguizamo y Carla Gucino, también se convierte en tan anecdótica como la de sus estrellas principales. Una lástima que haya ocasiones como ésta, donde el mercadeo actual se sitúe por encima de la preocupación por entregar un trabajo de mucha mayor envergadura.

 

Por Enrique Rodríguez

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s