Amantes de las bajas pasiones cinematográficas…

Quemando el Pasado


 

fireflies_in_the_garden

 

Dennis Lee – Luciérnagas en el Jardín (Fireflies in the Garden, 2008)

 

El joven director Dennis Lee reunió un elenco ciertamente heterogéneo para realizar una cinta bastante interesante en ciertos momentos, pero que se torna irregular en el resultado final. “Luciérnagas en el Jardín” supone un drama familiar con actuaciones destacables, cuidada fotografía y que le puso el toque independiente a la cartelera nacional.

La reunión con su familia y el reencuentro con los fantasmas del pasado componen el drama personal por el que pasa un sufrido escritor  (Ryan Reynolds), quien debe vivir con el intenso recuerdo de los maltratos físicos y psicológicos por los que pasó cuando era niño por obra y gracia de un padre egoísta (Willem Dafoe).

02

Michael Taylor –tal es el nombre del protagonista- regresa cual hijo pródigo a visitar a su familia luego de un voluntario ostracismo, sin imaginar que un accidente automovilístico acabaría con la vida de su bondadosa madre Lisa (Julia Roberts). La tragedia permite a los integrantes del clan Taylor  a juntarse forzosamente, mientras imágenes del pasado se nos van mostrando en consabidos flashbacks.

El culpable del accidente, como tantas veces en la vida de Michael, no es otro que Charles, el tirano padre que ya no puede abusar físicamente de su hijo porque ahora es más grande y más fuerte que él (así es, misma canción de Franco de Vita), aunque siempre se da maña para triturarlo con frases altisonantes.

09

A partir de entonces somos testigos de las relaciones complejas que se tejieron desde siempre en medio de un hogar disfuncional, donde las infidelidades, los maltratos, los traumas y los rencores quedaron impregnados en cada uno de los ambientes de una apacible casa ubicada en alguno de los típicos suburbios gringos que son mostrados a cada rato.

Pero la vida de Michael encontró cierta paz tras la llegada de su adolescente tía (una siempre eficiente Emily Watson), con quien estableció una relación de complicidad en todos los campos: tanto el amical como el sexual. La casa familiar de los Taylor es ahora habitada por la familia de ella, cuyo hijo menor guarda no pocas similitudes con el escritor quien se ve reflejado en él y al que intenta darle la fuerza que en algún momento esa tía le dio.

08

 Una novela es la única forma que tiene el protagonista de expurgar esos demonios, y en ella cuenta pasajes bastante personales de una existencia signada por la relación con el padre. Los espectadores somos testigos del intento de reconstrucción de una familia que ve en la pérdida de un ser querido el punto de partida preciso para recomenzar.

Dennis Lee se basó en un poema de Robert Frost (Luciérnagas en el jardín) que a la letra dice así: “Aquí vienen estrellas verdaderas a colmar los altos cielos,/ y aquí en la tierra llegan emulantes voladores,/ que aunque nunca igualen en tamaño a las estrellas,/ (y en el fondo realmente nunca lo han sido)/ a veces logran un comienzo muy parecido al de ellas./ Sólo que, claro, no consiguen sostenerlo”.

01

En este caso el joven cineasta quiere contar el nacimiento de una familia que puede llegar a constituirse de la forma más prometedora, con un inicio pleno de luz, pero que poco a poco va perdiendo el brillo hasta convertirse en un simple remedo. Y así es como vemos la vida de los Taylor, casi en un ocaso inexorable.

El proyecto sedujo a nombres tan importantes como los arriba mencionados, así como otras figuras entre las que destacan la irresistible Carrie-Anne Moss en el papel de una ex esposa alcohólica, además de la exquisita Hayden Pannettiere en el papel de Emily Watson adolescente (aunque la verdad no guardan ningún parecido físico, una de las grandes patinadas de la película).

04

La construcción de un padre muy malo y de una madre muy buena, así como de un hijo frágil y que muta en un tipo irónico (genial la escena de coito en medio del funeral a oído y paciencia de todos los invitados), no hacen sino mostrarnos la poca fuerza de un guión que parece sufrir los males que el poema de Frost nos cuenta.

El tufillo del típico hombre que regresa al viejo pueblo a saldar viejas cuentas con el pasado terminó quedándole mal a una película que debió tener un desarrollo más sólido a decir de su entusiasmante comienzo.

 

Por Fernando Vega Jácome

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s