Amantes de las bajas pasiones cinematográficas…

el fracaso del amor perfecto


el_resultado_del_amor

Eliseo Subiela – El Resultado del Amor (2007)
Eliseo Subiela cree que el amor salvará el mundo. El problema es que no ocurre lo propio con su penúltimo film: El resultado del amor (2007) insiste con una idea de amor perfecto que simplifica sus potencialidades. Tal vez por eso lo mejor se observe al abigarrado inicio, cuando el humor negro se asoma y las situaciones extrañas todavía hacen reír. Surgen para alterar el ritmo y desviar la historia de sus clichés: un balazo en los genitales, un travesti imponente como una montaña, el hermano de la protagonista y sus locuras sobre el advenimiento de los extraterrestres. El exceso sirve como escape e ironiza el arquetipo, constituye el contrapeso funcional de una trama demasiado edulcorada.

Mientras el film parece un chiste, todo bien. Inclusive la supuesta santidad de la protagonista, Mabel (Sofía Gala, la hija de Moria Casán), se traga con un poco de esfuerzo. Se asume que la película es trash y uno se sienta a ver qué diablos ocurrirá a continuación.

elresultadodelamor_01

Hasta este momento, el absurdo encubre un melodrama simplista que en lo sucesivo, desgraciadamente, ganará notoriedad. Porque antes de media hora, la impresión de film trash cede el paso a la siguiente historia de amor: Mabel es pobre, paupérrima, y por necesidad y sin remordimientos se vuelve puta. Sin embargo, jamás deja de lado su verdadera vocación: hacer reír a la gente, o sea, ser payasa. Y en el trance de su vida ejemplarmente dura, conoce a Martín (Guillermo Pfening), un idiota que decidió dejar su carrera de abogado millonario para vivir en una casa rodante. Entonces, la noción de amor perfecto de Eliseo Subiela machacará al espectador durante lo que resta del film.

elresultadodelamor_06

De aquí en adelante, El resultado del amor no para de intentar coronar sus ideas sobre las personas “libres” y el amor “puro”. Una y otra vez se redunda con situaciones que o dejan claro que nos encontramos ante la pareja perfecta, perfectamente empalagosa, o que nos remarcan que la fuerza de su amor vencerá incluso al sida. Si bien el absurdo se mantiene, ya no luce igual, porque el amor de Subiela ha ganado preeminencia, y lo que antes provocaba alguna risa, ahora se antoja parte de lo cursi.

La progresión argumental queda subordinada a una idea, la historia se desarrolla para demostrar cómo “debe ser” el amor perfecto. Nada resulta más importante que el mensaje que se transmite. Mabel y Martín intentan ser expresivos con sus juegos -y con esos insufribles primeros planos frontales de sus rostros. ¿Qué se cree Subiela? ¿Dreyer?-, pero la pobreza de sus matices los limita. Su necia intención de constituir arquetipos del amor perfecto los torna vacíos. Ambos parecen payasos que saltan y hacen muecas sin sentido. El problema es que ya no dan risa.

elresultadodelamor_08

Y de paso, el conflicto desaparece. En realidad, nunca existió. Todo lo que hay son esta suerte de momentos destinados a probar la idea. Si se piensa dos veces, se llega a la conclusión de que, a lo largo de los noventa y cuatro minutos, no ocurre nada. Únicamente, le suceden cosas horribles a Mabel: la violan en una iglesia, por la necesidad se ve obligada a prostituirse, le da sida… Sin embargo, se sobrepone a estas tragedias más rápidamente que de un resfrío. No parecen afectarla a ella ni al argumento. Se trata, pues, de un melodrama sin drama. Si al menos fuera gracioso como al inicio, recordaría a aquella cancioncilla sobre el mamut.

Pese a su plot de telenovela mexicana -finalmente se trata de la chiquilla buena  y pobre que conoce al joven guapo y adinerado-, El resultado del amor, más que sentimental, luce acartonada. Sus personajes, su argumento y su estilo se encuentran tan abocados a describir el amor perfecto que no se cuidan de contarlo, es decir, de narrarlo. Subiela olvida que una historia constituye un devenir, que, sin el cambio, las viñetas de situaciones se pierden. No basta con apelar al absurdo como último recurso, como facilismo destinado a atraer mediante la risa la atención que ni el argumento ni los personajes captan.

elresultadodelamor_14

La propia fe en el amor o su necesidad desesperada de él quizá puedan solucionar la tragedia de la humanidad, como dice el director. Quién sabe… Pero lo cierto es que, en el caso de esta película en particular, solamente alcanzaron para entorpecer el asunto, para anular la potencialidad de un film que siquiera al inicio daba risa. Con un poco menos de necedad, El resultado del amor podría haber llegado a ser comparable a aquella cancioncilla sobre el mamut.

Por Eugenio Vidal

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s