Amantes de las bajas pasiones cinematográficas…

entrevista: amat escalante


60823Amat Escalante

Entrevista al director mexicano Amat Escalante, a propósito de la presentación de su segunda película Los Bastardos (2008) en el marco del XII Encuentro Latinoamericano de Cine de Lima del año 2008. Amat Escalante ha dirigido anteriormente Sangre (2006). La siguiente entrevista fue hecha por César Guerra Linares (Codirector y coeditor del blog) y Rodrigo Bedoya (redactor principal) en agosto de 2008:


Rodrigo Bedoya: Para comenzar una pregunta general, ¿cómo pasas de tu proyecto anterior Sangre a hacer una historia, que no es sobre la migración pero cuya premisa básica es esa ¿no? es una historia de unos migrantes mexicanos en Estados Unidos. ¿Cómo llegas al tema? ¿Cómo te interesa el tema?

Amat Escalante: Es igual que en Sangre era una idea que tenía en la mente siempre. Sangre y Los Bastardos *** no sé bien cómo llegué, es un tema no que me interese sino que tiene que ver con mi familia y con lo que he vivido, siempre he querido expresar algo sobre ese asunto, mi mamá es norteamericana mi papá es mexicano. Y he vivido partes largas de mi vida en Estados Unidos y otras en México. Y así fue como llegué a querer hacer una película sobre ese tema. De mexicanos en Estados Unidos.

R.B: ¿Eres consciente de que las relaciones entre los estadounidenses y los mexicanos, no son necesariamente relaciones felices, sobre todo ahora que existe una cierta tensión? en otras palabras, hay algo que en esa frontera no está bien. ¿En tu película quisiste reflejar de cierta manera esa tensión, esa sensación de que las cosas no están marchando tan bien?

A.E.: Sí, claro, la idea era mostrar a estos dos mexicanos que están en ese lugar que no los acepta, y que chocan con la gente que vive ahí, es como un lugar que los rechaza pero que al mismo tiempo los necesita ahí adentro. Y las consecuencias de ese sacrificio humano

César Guerra: Amat, en tu primera película, Sangre, desde el punto de vista formal trabajabas con planos fijos y cerrados , casi no había movimientos de cámara y si los había eran muy mínimos, en el caso de Los Bastardos a pesar de que sigue habiendo planos fijos la cámara se mueve un poco más. ¿Ese cambio de registro desde el aspecto estético lo decidiste al momento de rodar o ya estaba previsto desde el guión?

A.E.: Eso se debió a que Sangre era una película un poco más claustrofóbica, todo estaba cerrado y entonces era por eso, para cortar los lados y no más encerrar a la gente. Con Los Bastardos quise como abrirme y poner a dos personajes que llegan a un lugar que es más grande que ellos, por eso es que los planos son más amplios y hay más movimientos de cámara; además, me sentía un poco más seguro de cómo lograr lo que quería y por ello es que moví la cámara un poco más. En Sangre decidí tratar de no hacer cosas que son más grandes que yo; hice película alrededor de mi casa, con mis amigos, con mis vecinos, con un equipo muy pequeño. En Los Bastardos hay un montaje un poco más tradicional de cine.

R.B.: A esta idea de moverse un poco más en el espacio ayuda mucho el uso del formato panorámico porque te permite cubrir espacios más amplios; era un poco lo que te pregunté en el conversatorio hoy en la mañana sobre justamente la escena en la cual la cámara se comienza a elevar y se ve la autopista. A mi lo que me interesa de la escena es, claro, muestra un poco al hombre casi como una hormiguita dentro de un panorama más urbano que lo apabulla, que es mucho más grande que él. Además, se percibe la mirada del extranjero, del extranjero que descubre este espacio tan grande, tan impresionante en las autopistas en las carreteras. Como director, ¿qué tanto querías descubrir ese lado estadounidense?

A.E.: Mi meta era filmar lo que es un poco invisible allá, trabajar sobre lo que es más común ahí, lo que perdemos de vista, lo que no sale en películas porque es meramente funcional como canales, suburbios. Y la idea era mostrar que ellos estaban en un sitio misterioso.

C.G.: Los dos actores principales me contabas antes de la entrevista que no son actores profesionales pero la actriz sí lo es. ¿Cómo fue el casting para elegirla?

A.E.: Fue un casting bastante convencional, teníamos una agente de casting en Hollywood, por ejemplo, que trabajó en Suburbia de Richard Linklater. Empecé a buscar mujeres de la edad que tiene la actriz que aparece en la película; el personaje del niño también es actor. Cada fin de semana nos reuníamos con un amigo que es actor que es el que recoge a los dos personajes al inicio de la película, mi hermano también me ayudó. Hicimos muchos casting de mujeres pero ninguna de las actrices me convencía hasta que por medio de un buscador de Internet logré conseguir a la actriz que al final quedó. Ella sale en un papel pequeño en Réquiem por un Sueño de Darren Aronofsky.

R.B.: Ayer en el conversatorio dijiste una cosa interesante cuando hablamos un poco sobre el tema de la forma de la familia americana y la forma en que estaba descrita y tú me decías que a mucha gente como que le chocó un poco que mostraras que todas las familias como esa familia en particular. A mi me parece que lo pudiera resultar inquietante, justamente es que pareciera que esa disfuncionalidad está insertada dentro del orden cotidiano o sea la mujer come, cocina, hace las cosas, y fuma crack con la misma normalidad con la que hace los quehaceres del hogar y ve televisión; el hijo igual crea música, hace todos esos actos cotidianos y con la misma normalidad discute con la madre. ¿Cómo planteaste esa situación de la familia? ¿Cómo te la imaginaste al momento de escribir la historia?

A.E.:  Supongo que está basado un poco en lo que yo viví aunque yo no fui como ese chico a su edad tal vez fui un poco similar pero está un poco basado de lo que conozco de repente mi mamá me decía no comas tan rápido, mastica la comida. Eso fue lo que puse en la película de lo que yo conocía más o menos de una familia. Lo que era importante para mí tenía que ver con que después de que el hijo dejaba la casa habiéndose ido disgustado con la madre y que ya no iba a volver a verla porque ésta iba a morir. Pero no pretendí hacer un estudio de la familia norteamericana.

C.G.: En cuanto a la dirección de actores, el estilo que utilizas es uno lindante al de  la desdramatización, es decir, no hay histrionismos que son en la mayoría de los casos lastres del cine hollywoodense y del cine latinoamericano convencional. El estilo que usas es cercano al que impuso Robert Bresson, con el uso de actores no profesionales llamados por él “modelos”. ¿Es para ti Bresson un director importante?

A.E.: Sí, sigue siéndolo. Es más durante el rodaje de mi primera película tenía su libro* mientras filmaba y se lo daba a algunas personas en la filmación para que lo leyeran. A mi lo que me interesaba antes de conocer a Bresson era trabajar sin actores profesionales, es decir, había una conexión, cuando leí las Notas… esa conexión se confirmó. Entonces Bresson sí es un director que ha tenido su influencia en mí.

C.G.: Ha sido un director muy influyente en muchos directores contemporáneos.

A.E.: Claro, si ves las primeras de Haneke como El Séptimo continente te das cuenta de la influencia. Hay una secuencia en El Séptimo Continente parecida a una de la última película de Bresson: El Dinero.

R.B.: ¿Qué otros directores tanto clásicos como contemporáneos te resultan interesantes?

A.E.: Hay uno que de hecho me inspiró mucho para Los Bastardos que se llama James Benning. Acerca de Benning es más fácil saber de él o leer sobre él que ver sus películas porque éstas no han sido editadas en dvd. Entonces James Benning estéticamente me inspiró. Yo había visto hace mucho tiempo una cinta suya titulada Lanscape Suicide (1986). Después, Werner Herzog también me gusta, por ejemplo Aguirre, La Ira de Dios, El Enigma de Kaspar Hauser y también sus documentales. También Stanley Kubrick, La Naranja Mecánica fue una de las primeras películas que vi que me hizo conocer otro tipo de cine. Otro director que me gusta mucho es Bruno Dumont y así hay otros más.

C.G.: A propósito de que mencionabas hace un rato a Michael Haneke, esta pregunta sé que te la han hecho anteriormente pero igual te la planteo, es sobre si Funny Games** estuvo presente en tu mente a la hora de elaborar el guión y de filmar Los Bastardos.

A.E.: No aunque esa película me gusta, hay muchas películas que son algo similares como La Naranja Mecánica en la secuencia en la que Alex y sus secuaces ingresan a la casa del escritor claro que toda la historia de la película no transcurre dentro de la casa; o también A sangre Fría de Richard Brooks en la que lo dos hombres ingresan a la casa y matan a quienes la habitan. No tenía en mente a Funny Games cuando filmé Los Bastardos si bien hay similitudes. Incluso en Funny Games uno ve sangre en la pared pero a parte de eso no hay mucha muestra gráfica de la violencia.

R.B.: Tengo una curiosidad te quería preguntar sobre la escena de sexo presente en tu película; la escena no es explícita pero sí es una escena que llama la atención, que llama al ojo. Tú sabes que uno de los grandes temores del hombre blanco anglosajón es la curiosidad de la carne blanca por lo negro ahora por lo latino. ¿Pensaste en esto al momento de rodar la escena?

A.E.: Sí pensé en eso antes de filmarla, la palidez, la blancura de ella y los rasgos indígenas de los intrusos en la casa marcaban un contraste y que en esa escena uno de ellos esté de rodillas ante ella me resultaba interesante. Y además, la idea de ponerlos a ellos dos en esa situación y ver qué pasaba en esa escena era algo que también me interesaba.

C.G.: De los directores latinoamericanos o hispanoamericanos contemporáneos, ¿cuáles son los que te interesan?

A.E.: Lisandro Alonso me gusta bastante; luego me gusta mucho Pedro Aguilera, director de La Influencia. De México Fernando Eimbcke, Gerardo Naranjo más o menos; de Argentina me gusta el cine de Lucrecia Martel. Hay un español que se llama Albert Serra, su primera película*** no me gusta mucho pero sí su segunda El Canto de los pájaros (El Cant del Ocells).

C.G.: Para terminar, ¿tienes en mente algún nuevo proyecto?

A.E.: Sí, tengo proyectado filmar algo esta vez en México, pero todavía no hay nada concreto. Los mantendré al tanto cuando haya algo.

C.G: Bueno, muchas gracias Amat.

R.B.: Muchas gracias.

A.E.: A ustedes.

* Notas al Cinematógrafo de Robert Bresson

** Funny Games de Michael Haneke (Año de filmación 1997)

*** Honor de Caballería (Año de filmación 2006)

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Una respuesta

  1. la primera película de albert serra no es honor de caballeria, es crespia.

    noviembre 8, 2009 en 1:11 pm

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