Amantes de las bajas pasiones cinematográficas…

my blueberry nights


 

Kar-Wai  Wong – Buscando un Amor (My Blueberry Nights, 2007)

 

El estreno de Buscando un amor (My blueberry nights, 2007) resulta una pequeña sorpresa dentro de la cartelera local. La cinta es dirigida por uno de los directores más atractivos del cine contemporáneo: el hongkonés Wong Kar-wai. De él se estrenó, en el año 2005, quizá su película más reconocida internacionalmente: Con ánimo de amar (In The Mood for Love, 2000), una historia sobre un hombre y una mujer que descubren que sus respectivas parejas están teniendo una relación entre ellos.

 

Esta película permitía ver varias de las características estilísticas del autor: personajes solitarios y melancólicos, uso de la cámara lenta en algunos pasajes,  repetición constante de canciones, ambientes con colores cargados. Todo esto le daba a la película un ambiente extraño: el comer, el caminar o el fumar eran dotados, a partir de la puesta de escena del director, de una fuerte sensualidad. Kar-Wai es un cineasta al cual le interesa rescatar lo físico, lo común o lo cotidiano, y darle una carga sensual intensa.

 

 

 

En general, los personajes de Wong Kar-wai son seres solitarios, perdidos en un mundo de colores fuertes, que parecen aplastarlos y meterlos más en su soledad. El Hong kong cercano al nuevo milenio que retrata el cineasta en Fallen Angels (1995), extraña cinta de gangters, es un escenario saturado, donde el neón juega un rol importantísimo en tanto parece abrumar y trastocar los escenarios.

 

El uso del lente angular, que permite que la cámara amplíe los espacios, ayuda a crear un mundo que parece deforme, saturado y acelerado, contrastando y haciendo más amplio el desfase que existe con los siempre melancólicos personajes.

 

 

 

De la misma manera, las historias de amor son algo esencial en el cine del director hongkones. Pero estas historias se basan siempre en  desencuentros, en esperas, en cruces, en incapacidad para comunicar sentimientos. La soledad de los personajes impide que se puedan comunicar fácilmente. Con ánimo de amar o Chungking express (1994) son películas que trabajan muy bien esta idea: ambas cintas retratan a personajes incapaces de comunicarse o de decir lo que sienten.

 

De ahí la importancia de los elementos más cotidianos, que Kar-wai resalta ya sea a partir del ralenti como de la cámara en mano: el comer con alguien, el ordenar la casa de la persona que uno quiere o el compartir canciones se convierten en las únicas maneras que tienen los personajes de expresar sus sentimientos.

 

 

 

La música juega ahí un rol importantísimo: el director repite ciertas canciones a lo largo de sus films (Quizás, quizás, quizás interpretada por Nat King Cole en Con ánimo de amar, California dreamin´ de The Mammas and The Pappas en Chunking Express, entre otras), como si esa repetición pudiera cubrir la tristeza que genera la incomunicación entre los personajes.

 

Buscando un amor es la primera incursión del director a territorio norteamericano. La historia es bien simple: Elizabeth (Norah Jones) es una mujer que termina con su enamorado y se vuelve amiga de Jeremy (Jude Law), dueño de una pequeña pastelería en Nueva York. Liz decide hacer un viaje en busca de ella misma, lo que la llevará a diversos lugares como Nevada o California, pasando por Tennessee, donde encontrará diversos personajes, para luego volver a Nueva York.

 

 

 

Tal como lo hemos mencionado, las películas de Wong Kar Wai son cintas evocativas, donde importan más los sentimientos y las sensaciones que se van desprendiendo de las imágenes. Aquí de nuevo tenemos a los mismos personajes solitarios de sus anteriores películas: todos los individuos que pueblan Buscando un amor son seres que tienen deudas, ya sea familiares, con el pasado o con amores que no han podido cerrar. Esto es lo que parece interesarle al director: el retratar justamente estas deudas y el observar como los personajes se enfrentan a ellas.

 

Es por eso que el uso de ralenti o la coloración de la imagen se da en momentos tan importantes como es el enfrentamiento entre el policía (personaje interpretado por David Strathairn) y el amante de su mujer: Wai fija los momentos, los diferencia del resto, dándole un costado mucho más sentimental a una situación tan violenta. Todo lo que puede tener de sentimental una situación es rescatado por Wong kar Wai a partir de los colores y de los movimientos.

 

 

 

Pero lo interesante es que Wong kar Wai se mete de lleno en una tradición que no es la suya: la tradición americana. La road movie, el desierto de Mojave, la ciudad de Memphis, todo eso pertenece a un imaginario netamente estadounidense: son casi las entrañas de ese país.

 

Lo mismo se puede decir de los personajes: el emigrante inglés que llega a Manhattan por una nueva vida, el policía alcohólico, la chica que se juega la vida en el póquer, son todos personajes que pertenecen a la cultura popular más arraigada en la tradición norteamericana.

 

 

 

Y a Wong kar Wai le interesa contar sus pequeñas historias, enmarcarlas a partir de su utilización del tiempo, dotarlas de la sensualidad característica de su cine. Lo sensual aparece hasta en la historias más pequeñas o furtivas, lo que hace que Buscando un amor sea una película, si bien no a la altura de Con ánimo de amar o Happy Together, plenamente satisfactoria.

 

Por Rodrigo Bedoya

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s