Amantes de las bajas pasiones cinematográficas…

Yo… soy Tetsuo


 

Katsuhiro Otomo – Akira (Akira, 1988)

Akira de Katsuhiro Otomo y el inicio de la invasión japonesa

 

Cuentan que desde el inicio del universo, todos los seres vivos poseen una cantidad de energía y ésta contiene los recuerdos más antiguos del mundo incluyendo la capacidad de crear un nuevo universo.

 

Los seres humanos guardan una gran cantidad de esta energía, de este recuerdo. Sin embargo, muy pocos son los que pueden manipular ese poder escondido, ni siquiera logran despertarlo.

 

 

La ciencia trató de descubrir cómo poder liberar la energía y controlarla a conciencia, obteniendo resultados fallidos, a excepción de un niño que pudo controlarla sin manifestar el modo como lo logró. Se mantuvo como secreto y su nombre como leyenda. Al no poder conseguir el poder de aquél niño, la ciencia guardó en frascos los órganos de este pequeño, cuyo nombre es… Akira.

 

Luego de la tercera guerra mundial, Japón vivía en un mundo caótico por los nuevos grupos religiosos, como los seguidores del gran Akira que esperaban su triunfal regreso para la “purificación completa”. Otros causantes del caos eran el gobierno japonés corrupto y las pandillas de jóvenes que luchaban por sus ideales y territorios.

 

La tecnología que presenta Katsuhiro Otomo en “Akira” no es del todo futurista, pues muestra al público adelantos que se pueden lograr en un futuro próximo sin exagerar la realidad que hay en el film. Los ambientes que se han formado desde la creación del manga del mismo nombre, nos resulta un futuro próximo al Japón; ya se puede notar los grandes anuncios de publicidad en la ciudad de Tokio como los inmensos edificios que ocupan las empresas.

 

Tetsuo, integrante de una de las pandillas de jóvenes motociclistas se sentía inferior a su amigo Kaneda pues era tímido y muchas veces requería la ayuda de sus compañeros al enfrentarse a otros pandilleros.

 

 

Mientras tanto, las revueltas y los ataques a los civiles de parte del ejército japonés se hacían más a menudo. Sin embargo, un anciano gris con cuerpo de niño escapaba de los soldados mientras que otros lo buscaban para liberarlo de los militares. Lamentablemente la operación fracasó y se llevaron al ser gris, además, encontraron a Tetsuo herido por un incidente con la pandilla rival y fue transportado también.

 

Los científicos aprovecharon de Tetsuo para curarlo de sus heridas y experimentar con él utilizando una máquina para crear un nuevo Akira. El muchacho empezó a sufrir los cambios junto con terribles dolores de cabeza. Comenzó a romper cosas con la mente y a manipular los objetos de manera involuntaria.

 

 

Los rebeldes que buscaban a Tetsuo y al niño gris, que era un joven en el que habían hecho experimentos, fueron localizados y, junto con Kaneda, descubrieron que Tetsuo ya había dejado de ser un muchacho débil y tímido, sino convertido en un ser violento y con sed de sangre.

 

Tetsuo escapó y empezó a luchar contra los militares, quedando ellos en ridículo por no vencerlos con todo un arsenal completo. Los ciudadanos, al verlo en acción, lo identificaron inmediatamente con Akira y lo seguían dándole alabanzas y rezos para que limpie al mundo del dolor y sufrimiento creando un nuevo mundo gobernado por él.

 

 

Aún Tetsuo no comprendía lo que significaba Akira, por lo que decide buscarlo ya que le cuentan que era un ser demasiado poderoso y  mucho más fuerte que él. Para esto, se fue hacia un estadio cuyo subterráneo guardaban a Akira mientras que era inútilmente atacado por las fuerzas armadas. Kaneda también va tras Tetsuo, llevando la motocicleta que tanto aprecia y con un disparador de láser para enfrentársele.

 

Al llegar finalmente, Tetsuo utiliza su energía para sacar el proyecto Akira del subterráneo y lo abre para encontrar las cápsulas con los órganos del famoso muchacho.

 

Los militares le explicaron que la ciencia decidió guardar a Akira por partes para tratar de conseguir la verdad de sus poderes, sin embargo, todo fue en vano. El silencio y perplejidad de Tetsuo fue aprovechado por lo militares para activar un láser que se hallaba en un satélite espacial y destruirle un brazo que luego Tetsuo lo sustituirá con un brazo biónico sin antes eliminar el satélite con su inmenso poder.

 

La llegada de Kaneda incomoda a Tetsuo que se hallaba sentado en el estadio. La batalla que entablan no es muy llamativa, pues Tetsuo era muy poderoso. Sin embargo, empieza a perder el control de su propio cuerpo creciendo y deformándose.

 

 

Inmediatamente las cápsulas que contenían las partes de Akira se rompen y se únen, creando un universo nuevo desapareciendo a Tetsuo y a todos los niños que fueron experimentados.

“Akira” es una de las más grandes obras de Katsuhiro Otomo, presentando un mundo apocalíptico que requería un cambio, una salvación.

 

 

Con respecto a cualquier película de animación, esta presenta muchos elementos similares a la de una película rodada con personas. Tanto los planos como los movimientos de cámara, probablemente los fondos dibujados en diferentes perspectivas para generar una ilusión óptica de profundidad y ángulo, que existen dentro de “Akira”, crea increíble semejanza presentando la película como una producción en el mundo real.

 

Puede que no presente mucha gama de color a comparación con otras películas japonesas, pero no tiene nada que envidiar con su proporción ni con el manejo de la escenografía, que muestra gran detalle de las ciudades y de las pistas. El manejo de espacios es una de las más grandes ventajas que tiene “Akira” y la selección y diseño de los personajes lo hace única y muy recordada por generaciones.

 

 

Cabe mencionar el audio de este film, que mayormente son sonidos de personas (como el coro que se escucha cada vez que Tetsuo utilizaba su gran poder y el sonido de la persona agonizante cuando había una escena de batalla), invitan al espectador a sentirse dentro de la situación y hasta dentro de la mente del personaje causando reflexión y sensaciones similares que la animación propone.

 

Sin duda alguna, esta película hizo que occidente aceptara la animación oriental entrando así a otros países la invasión de los dibujos japoneses o anime.

 

Luis Augusto Venegas Gandolfo

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Una respuesta

  1. danny

    :O valla, me encanto tu analisis de la cinta, sin duda una de mis 5 favoritas.
    saludos

    junio 8, 2011 en 2:44 pm

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