Amantes de las bajas pasiones cinematográficas…

El beneficio de delatar


Elia Kazan – Nido de Ratas (On the Waterfront,  1954)

El McCartismo en Hollywood tuvo varias consecuencias. Una de ellas fue muchos artistas (ya sean directores, actores y sobre todo guionistas) se vieron imposibilitados de trabajar con tranquilidad. Los “blacklisted” (así se les conocía a aquellos que era señalados por McCarthy como comunistas) eran de una cierta forma discriminados, de tal forma que trabajar en Hollywood era bastante complicado.

Elia Kazan fue uno de aquellos acusados de comunistas. Director norteamericano de origen griego, Kazan cooperó con la Agencia de actividades antinorteamericanas dando nombres de comunistas en Hollywood. Esto provocó el rechazo inmediato de un sector de la izquierda norteamericana, a pesar de que Kazan era un hombre de ideología progresista. Este estigma lo siguió hasta el fin de sus días: no por nada, en la ceremonia del Óscar de 1999, donde recibió un premio honorífico, varios de los presentes (incluyendo a Nick Nolte y Ed Harris) no aplaudieron al director.

Uno puede pensar que Nido de ratas es una película que busca justificar lo hecho por Kazan. La historia de presta para eso: Terry Malloy (Marlon Brando), un trabajador en los muelles de Nueva York, es un protegido del mafiosos líder del sindicato. Después de conocer a la hermana de un trabajador asesinado por los líderes debido a que decidió cooperar con la policía, Terry comienza a tomar conciencia de lo importante que es comprometerse. Después de la muerte de su hermano, decide testificar ante la policía los actos corruptos de aquel que lo protege. Como se ve, la anécdota se presta para pensar en que Kazan quiso justificarse haciendo este film. Sin embargo, leer Nido de ratas desde esta perspectiva sería reducir los méritos de una buena película.

Lo interesante de Nido de ratas es que plantea un mundo donde la violencia o la matonería parecen ser la forma normal de relación. El mundo en el cual se mueven los personajes tiene códigos de conducta que parecen invertidos: uno tiene que aprender a vivir bajo el miedo.

Kazan muestra este estilo de vida a partir de una puesta en escena que asume esta forma de vida como natural. La escena de la reunión en la iglesia, que es atacada por los matones, es muy clara al respecto: el director no genera tensión o expectativa con el ataque: lo filma con absoluta normalidad, como si fuera algo otro acto de la vida cotidiana.

Los personajes hablan de sus actividades ilícitas con una tranquilidad que Kazan muestra a partir de una puesta en escena que no busca generar tensión o condenar estos hechos, sino hacerlos parecer como un elementos más dentro de la vida cotidiana de los trabajadores de los muelles.

Dentro de este panorama, aquellos que se atreven a hablar, como el cura del puerto o el mismo Terry, son vistos como los bichos raros. El código del silencio es el único que parece ser respetado, y Kazan muestra este escenario a partir de un clasicismo que hace aparecer lo terrible como normal.

Kazan es un director de sensaciones físicas. Recordar Un tranvía llamado deseo, por ejemplo, implica empaparse por esa sensación asfixiante y calurosa que despide el ambiente sureño de la película, y que parece ir encerrando y contagiando a todos sus protagonistas. Kazan aprovecha bien donde ocurre la historia para ir creando, a partir de su puesta en escena, un ambiente asfixiante y que el espectador siente. Lo mismo ocurre en Nido de ratas: los ambientes obscuros y fríos del puerto van generando un clima sórdido que parece impregnar a cada uno de los personajes de la película, ya sea a partir de lo ilícito como del silencio.

El ambiente conjunto del film oprime a los personajes, los transforma en seres que aceptan lo ilícito como forma de vida. No parece haber atisbo de reacción en ellos: simplemente aceptan las injusticias como cualquier otra cosa. El mundo de Nido de ratas es un mundo frío donde los roles están invertidos y donde lo ilegal es la regla, y el mayor mérito de Kazan es justamente retratar este mundo mostrando los códigos que ahí se manejan de forma absolutamente natural. La humedad y la frialdad del ambiente se sienten en cada plano y en cada momento del film, lo que ayuda a generar el clima sórdido del film.

Sin embargo, Nido de ratas resulta inferior a Un  tranvía llamado deseo o a Esplendor en la hierba. Esto se debe a que tanto los personajes como las situaciones son mucho más arquetípicas. De cierta manera, Nido de ratas es un poco más demostrativa en su intención de ser una cinta de denuncia social sobre una realidad específica.

Pero ahí está justamente el mérito de Kazan para darle fuerza a una situación esquemática a partir de su puesta en escena dónde los actos más terribles aparecen siempre como elementos cotidianos. Esto es lo inquietante y lo que todavía tiene vigencia en Nido de ratas.

Rodrigo Bedoya

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3 comentarios

  1. ME PARECE MUY BUENA LA FORMA EN QUE HAS DESCRITO LA PUESTA EN ESCENA DE ESTA PELÍCULA. ES SIN DUDA, UN MAGNÍFICO DIRECTOR. SALUDOS.

    mayo 22, 2008 en 2:08 am

  2. Angie Bernal

    La pelicula permite ademas tipificar ciertos roles dentro de esa cotidianidad criminal en la que haces enfasis, por ejemplo el personaje de Johnny Friendly como el capo o jefe de jefes, cuyo poder esta realemnte detras de su gatillo y cuya elegancia esta tejida por sangre derramada y un pasado traumatico (cuando narra la manera en que ha llegado a crear la mafia en el puerto) producto de una sociedad miserable con algunos, elemeto que establece una conexion directa con esa necesidad de denuncia condicionada de la epoca. Es bastante particular tambien el personaje del sacerdote quien encarna un modelo callejero de la solidaridad cristiana que comunmente es solapada y sorda, tal y como los personajes del muelle. La relacion entre la pelicula y la condicion politica del director puede constituir un papel impòrtante dentro de la linea argumentativa, de hecho me parece bastante interesante la analogia que haces al principio del documento, sin embargo, tambien cuenta el origen periodistico del guion el cual si es fiel a la realizacion de la cinta en la medida que denuncia cabalmente una realidad contagiada de pobreza y marginacion.
    Muchas gracias por tener este espacio tan bueno, es gratificante leer tu posicion frente a la pelicula, de verdad me animate a escribir.

    enero 23, 2009 en 5:54 pm

  3. rey

    a mi todo me vale

    noviembre 14, 2009 en 10:37 am

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