Amantes de las bajas pasiones cinematográficas…

Un retrato incompleto


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Steven Shainberg – Retrato de Una Pasión (Fur: An Imaginary Portrait of Diane Arbus, 2006)

Diane Arbus es una figura emblemática en el mundo de la fotografía. La particular estética de su obra ha concitado la atención de la crítica y de numerosos aficionados en todo el mundo. Y es que en la conservadora sociedad norteamericana de los años 50 la polémica producción fotográfica de Arbus no podía menos que sorprender y desafiar los cánones estipulados. Personajes extravagantes, enanos, travestis, nudistas fueron los temas recurrentes su desconcertante obra .

La idea de una película sobre la vida de esta gran retratista del mundo marginal es, de por sí, inquietante, y saber que su interpretación estará en manos de la siempre notable Nicole Kidman emociona aún más. Sin embargo, Retrato de una pasión —así se le llamó en el Perú pues su verdadero título es Retrato de una obsesión— es sólo eso, el retrato de una pasión, una película que cuenta un idilio y el incontenible impulso que desata. Un film que apela al adulterio, la obsesión, el sexo y la pasión, con un desenlace ciertamente intrigante.

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Diane (Nicole Kidman) proviene de una familia adinerada y recibe una educación conservadora y pacata. Vive con su esposo, el fotógrafo Allan Arbus, y sus dos pequeñas, en la Nueva York de finales de los años 50. Al conocer a un vecino suyo, Lionel Sweeney (Robert Downey Jr.), un enigmático personaje de aspecto singular, se despertará en ella una faceta desconocida que desbordará sus propios instintos, y transformará absolutamente su destino.

Un problema evidente en Retrato de una pasión —el más garrafal de todos— es que no presenta a Diane Arbus. La película es sólo el retrato de una pasión, y nunca el retrato de la fotógrafa; es decir, el director Steven Shainberg de antemano tiene como premisa la idea de que el espectador conoce la trayectoria y la obra de Arbus, y presenta la etapa de su vida previa a su labor fotográfica, tratando de escarbar en los orígenes de la inspiración de la célebre retratista.

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Pero si el espectador ignora quién fue Diane Arbus, lo más probable es que Retrato de una pasión, como ya dijimos, sea sólo la historia de una mujer que se enamora de un hombre fascinante que le da algo que su marido nunca podría hacerlo, y no sea la representación de una mujer que trastoca y cuestiona los preceptos de una sociedad entera gracias a un hombre fantástico que le muestra el mundo de los excluidos, de seres a los que nuestro mundo apesta. Por esa razón, todos los méritos que pueda tener la cinta —de hecho los tiene— y todos los esfuerzos que haga se verán siempre atenuados y poco comprendidos.

Así, pues, Retrato de una pasión está presentada como un flashback que recorre todo lo que sucede con Diane antes de la primera escena, donde ya es fotógrafa y está explorando el universo que acaba de descubrir. Es un recorrido por la metamorfosis que experimenta luego de estar confinada a la observancia de las reglas y la asistencia a su marido.

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En Retrato de una pasión hay un interesante manejo de los claroscuros, mientras somos testigos de cómo aflora el genio y sensibilidad de Diane, en tanto que Lionel es la punta de la madeja que ella deberá seguir, a través de las idas y venidas a su departamento. Y lentamente, en cada subir y bajar las escaleras a hurtadillas, va liberándose de su vida convencional y va hallando su verdadero destino, frente a la impotencia y frustración de Allan, su marido, que se sabe cada vez más lejano.

Retrato de una pasión, además, se despliega con inflexiones poéticas que evocan el mítico romance entre la bella y la bestia, el erotismo o un canto a la libertad. Y en ese sentido es una película cautivadora, que se distancia del cliché y expone su trama con amplitud y profundidad.

Dentro de la ya fecunda trayectoria de Nicole Kidman, su presentación en Retrato de una pasión es destacable pues ella es otro de los aciertos dentro de la película, y es que a sus cuarenta años Kidman mantiene una lozanía intacta y una belleza que no admite deterioros. Sencillamente encantadora.

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Ahora bien, considerando que Retrato de una pasión está adaptada en los años 50, diremos que la ambientación de la época no es un mérito de la película pues no se hace notar como un escenario de esos tiempos y parece no importar dónde y cuándo sucede la historia. Intrigante y no del todo logrado drama biográfico, Retrato de una pasión se inspira en la novela de Patricia Bosworth sobre la biografía de la fotógrafa. Una película que pudo ser estupenda si no hubiera asumido que el espectador conoce a Diane Arbus y hubiera más bien retratado al personaje antes que a su pasión.

 Tito Jimenez Casafranca

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2 comentarios

  1. caludia mosqueda

    es una buena pelicula, destaca el rol de la mujer en una epoca que solo tienen lugar los hombres, creo que un artista puede devenir de cualquier lugar, ya que el arte se lleva innato y sin embargo bajo ciertas sircunstancias, no importa el lugar sino el acto!

    noviembre 17, 2008 en 2:24 pm

  2. Raquel

    esta pelicula es super buena. sobre todo la actuacion de nicole kidman . y el personaje que hace de esa criatura algo especial, sobrepasa todo del todo. me gusto demasiado… saludos!

    diciembre 17, 2008 en 6:08 pm

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