Amantes de las bajas pasiones cinematográficas…

La Simpleza de un Monstruo Inmortal


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Agnieska Holand – Beethoven, Monstruo Inmortal (Copying Beethoven, 2007)

Académica y simplista. Copying Beethoven (o Beethoven monstruo inmortal) no llega ni de lejos a la magnificencia que intenta mostrar de uno de los más grandes compositores de música clásica. Es más bien una obra medida, moderada, y cuando trata de mostrarse inquieta o desbordada no convence.

El temperamento de Agniezka Holland en la dirección de la película parece haber sido el mismo con el que Diane Kruger lleva el papel de la protagonista, Anna Holtz, pues si bien cuida los movimientos estéticos y alimenta de belleza los escenarios, lleva un tempo o ritmo cabizbajo, con pocos brillos.

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Hay una atmósfera de timidez –que se nota sobre todo en los momentos menos opacos– que no combina con el esfuerzo de Ed Harris para darle naturalidad (léase desfachatez) a la figura de Ludwig van Beethoven, quien tiene por momentos poses poco acertadas y desechables. No aportan nada a la construcción del personaje y tampoco tienen el brillo del protagonista de Amadeus, película que aun siendo tan falsa como Copying Beethoven fue dirigida con mayor acierto.

Esta vez no se trata de un niño prodigio y de una muerte joven, sino más bien de la despedida de un anciano cuya fe crece o adelgaza según el resultado de sus propias circunstancias, un genio absorbido por su propio ego, que lucha por permanecer solitario y a la vez por convertir el silencio de su sordera (o los gritos de sus demonios) en música, a la que el llama la voz de Dios. Pero su interpretación parece un monólogo con altibajos, en un escenario prolijo, donde los adornos y las alhajas no pasan de ser sólo un dato viejo, sino recuérdese al sobrino del compositor, cuyo papel, nuevamente, poco aporta a la caracterización del maestro.

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Un buen recurso, aunque también peligroso, podría haber sido dejar de lado al personaje de Beethoven para que sea su música la que suba al escenario y maneje el filme desde una perspectiva más expresiva –vuelvo al ejemplo de Amadeus–, sin embargo Holland prefirió ofrecer una historia simple, hecha en dos actos (la terminación de la novena sinfonía y el fracaso de una composición musical de Anna Holtz), llena de desperfectos y sin alma.

Tal vez eso es lo que más reclamo, pues incluso una historia simple pudo fraguar la grandeza musical y elitista de Beethoven con la cultura de masas que significa el cine. Pero le faltó pasión, aquello que el propio maestro empezaba a buscar, ese lenguaje que tiene poco de cerebral pero que puede hacer explotar las entrañas. Le faltó empatía, pues ni la cámara ni los personajes nos hicieron olvidar un solo minuto que una pantalla nos separaba de la farsa.

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Dicho esto, me atrevo a rescatar la escena musical en que la novena sinfonía de Beethoven toma la posta y nos permite cerrar los ojos por un momento para olvidar la simpleza de la historia y concentrarnos en la complejidad de los tiempos musicales que Ludwing va a resumir e reinterpretar al final de la melodía con un coro ya muy conocido pero que no por ello deja de sentirse nuevo.

También hay que reconocer que la fotografía es impecable, y no podría ser diferente con todos los ensayos que se pueden recoger de otras películas musicales (a la maestría fotográfica de Amadeus, hay que agregar la sobriedad gráfica de La pianista y muchos otros ejemplos). Las tonalidades cálidas también relucen la ambientación de Viena del siglo XIX, pero aún así la película no se atreve a mostrar planos demasiados abiertos y nos mantiene en el enclaustramiento de Beethoven.

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El acompañamiento musical en lugar de aportar al reconocimiento de la música compuesta por Beethoven y Holtz se perdía fácilmente. Tampoco el remate fue decisivo y contribuyó a la insuficiencia dramática para sellar el filme con la solidez que en las primeras escenas parecía prometer.

Claudia Ugarte

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2 comentarios

  1. brenda_cerati

    Talvez tengas razòn!!!!
    Beethoven fue un grande de la musica!!
    La actuacion de quien lo interpreta (Ed Harris)
    ni siquiera se le parece.. o mas bien ni siquiera
    trasmite el caracter de Beethoven!!
    YO creo q mas bien le faltò mas fuerza a los personajes

    julio 6, 2008 en 4:22 pm

  2. Guadalupe

    Hola!!

    pues dejame decirte que todo lo que dices es v erdad, sobre todo porque ya pude ver la pelicula y si me inspiró, tal vez porque no conozca mucho de su vida, pero en verdad que bien papel desempeña ahi este Ed Harris, me encantó como actúa. Lo que mas me impactó fue como esta Anna Holtz (Diane Kruger) le fue diciendo a el como se debia de mover l momento de que ya iba a empezar a tocar la novena sinfonia, ES LO MEJOR!!!

    y pues ojalá sigan sacando o publicando mas esta pelicula porque parami esta muy buena

    GRACIAS POR PUBLICARLA!!!

    pdt: QUE BIEN ESCRIBISTE CLAUDIA UGARTE!!

    agosto 25, 2008 en 7:11 pm

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