Amantes de las bajas pasiones cinematográficas…

La Conciencia de los Vivos… y Muertos


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 Joe Dante – Homecoming (2005)

“Desde su muerte he tratado de que su sacrificio tuviese algún significado. Casey murió por un país que se preocupa más por quién será el próximo ‘American Idol’ que por cuántas personas más morirán en los próximos meses mientras demócratas y republicanos hacen politiquería.” (Cindy Sheenan ex rostro más conocido del movimiento estadounidense contra la guerra de Irak, hablando de su hijo).

No es extraño que los muertos vivientes de G. A. Romero trasciendan la ‘simple’ inflexión en la evolución del género de terror. Es, cuando menos, un ejercicio de reflexión con todas sus letras, porque ajenos a todas las vísceras y al divertimento gore, están las agudas críticas a nuestra sociedad tan suyas en su tiempo: Night of the living dead (racismo), Dawn of the Dead (consumismo), Day of the dead (nuestra naturaleza humana) y Land of the dead (el reflejo de USA y el resto del mundo).

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¿Son los zombies una buena demostración de terror cinematográfico o una excelente metáfora que funciona como un espejo de todos nuestros excesos, vicios y podredumbres?. Ambos. No sólo revivieron el género ni crearon escuela, los hombres muertos caminantes, con sus cuerpos reventados de llagas, náuseabundos y, por supuesto, muertos; se han colado en nuestra conciencia colectiva porque, precisamente, están allí para mostrarnos en qué hemos fallado y en qué nos hemos convertido. Cada pieza putrefacta de su cuerpo nos causa un rechazo, cada aullido de aliento cadavérico nos asusta, cada víscera arrancada de cuajo la recibimos con aversión. Pero lo que de verdad odiamos, es que no somos mejores ni peores que ellos.

Los zombies de Joe Dante (Gremlins) parecen herederos de esta máquina de ‘second thoughts’ impuesta por Romero, pero las diferencias son esenciales y es por eso que merecen un reconocimiento que los despega de la paternidad Romeriana: son zombies que ajustician y apuntan con el dedo. No vienen a devorar cerebros sino, directamente, a impedir que el presidente de derecha de Estados Unidos vuelva a ser reelecto. Por primera vez tienen una cara visible y es la del gremio de los veteranos. Soldados que pelearon en la guerra del Medio Oriente y murieron por motivos inexistentes. Joe Dante tira todo a la parrilla y toma partido político y social con esta historia. Apuesta arriesgada que, buscando nuevos paralelismos, Fahrenheit 9/11(Michael Moore) parece la principal inspiración. Estos muertos vivientes se transforman en unos activistas que no esperan más que cumplir el objetivo ya dado a conocer.

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La idea se aprovecha de los códigos televisivos para llegar a una masiva audiencia a través de la serie Masters of Horror. Con 2 temporadas a cuesta, ha sido alabada enormemente por la crítica y los seguidores del género (Cinema Scope le dedicó su portada n°25 y Cahiers du Cinéma no paró de hablar del capítulo luego de su estreno). Pero gracias a Dante, la serie tomó un ribete político que arrastró una gran polémica el 2005. A un año de la reelección de Bush, en la que no es sorpresa el parecido con el presidente de la serie; los zombies de Homecoming se esmeran en crear una conciencia de mea culpa sobre los estadounidenses.

La historia gira alrededor de la comisión que publicita la campaña del presidente de derecha con tres personajes interesantes: David Murch, Jane Cleaver y Kurt Rand. El primero trabaja para la administración del actual presidente y es el encargado de narrarnos los hechos y su propia transformación. Jane Cleaver es una escritora y analista política, republicana hasta los huesos, demuestra el peor de los extremos: discursos aprendidos, llenos de prejuicios y sellados con cuotas de pseudopatriotismo. Kurt Rand es el asesor frío y calculador que todo presidente de dudosa reputación necesita. Un verdadero manipulador de la prensa y de los votos.

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Esta fortaleza de fe y convencimiento fue creada a punta de discursos y efectismos. Todo se materializa en el ficticio show de tv ‘Marty Clark Live!’ donde los debates y análisis quedan a cargo de la eterna panelista Jean Cleaver. Las opiniones de esta última llegan a ser insoportablemente conocidas cuando Larry le pregunta sobre los pacifistas y opositores al actual Estado: “jóvenes llenos de acné y mujeres llenas de pelos, son feos, estúpidos y no tienen nada más que odio por nuestro país”.

Los personajes de derecha posiblemente se vean caricaturizados por Dante y por el guión. Son ambiciosos, decididos y en extremo arrolladores, no contrastan sus ideas y no buscan más que la supervivencia de una guerra con intereses creados. Sin embargo, se preocupa de redimirlos desde los hombros y la conciencia de David Murch. Un tipo que duda de sus discursos aprehendidos y que, sorpresa, suprime los recuerdos más dolorosos y de culpabilidad para mantenerse firme en lo que cree. Este es un punto más que interesante para analizar la naturaleza de los políticos en todo el mundo.

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David Murch es el catalizador de la vuelta de los veteranos muertos. En otra emisión de Marty Clark Live!, una madre llora la muerte de su hijo (emulando directamente a Cindy Sheenan) por medio de una entrevista en directo, luego de un abrupto corte por parte de la dirección del show de tv, David trata de justificar la guerra ‘inocua’ del presidente y es cuando desea que el hijo de la desconsolada madre regrese para contarnos que está orgulloso de haber peleado por su país, algo que permitirá que los soldados vuelvan a la vida, pero con una muy distinta misión.

El guión, que ganó el premio de Stiges 2006 al ‘mejor’ en esta categoría y el premio especial del jurado, nos reserva con humor negro e irónico, dos de las mejores escenas de Homecoming; cuando los zombies llegan y no se sabe de sus intenciones, Jane Cleaver y un reverendo, quien es presidente de una conservadora organización, se alegran de que estos muertos regresen. En sus pensamientos más retorcidos juran con alegría que vienen a ayudarlos con votos, pero una vez que ya conocen el objetivo de los zombies, sus comentarios se vuelven radicales y desesperados, anteponiendo a la República y su aparato democrático para impedir que sufraguen contra el presidente.

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En Homecoming hay escenas excelentes por su contenido, pero otras destacan por su carga visual apabullante. El momento preciso en que llegan los ataúdes envueltos con la bandera estadounidense a una base y en la que los soldados, ya convertidos en zombies, se levantan insurrectos y amenazantes. La secuencia termina con un sabor a compasión cuando uno de los soldados muertos se acerca al militar activo que le dispara a quemarropa, le toca el hombro y murmura: “Mantén la calma, soldado”.

Los zombies de Dante tienen voz y voto. Son entrevistados, transitan por las calles y le hablan a la prensa. Se confunden entre las personas y muchos de ellos los apoyan, gente que ha perdido a sus hijos en el Medio Oriente, se avergüenzan de su país y sus políticas exteriores o, simplemente, simpatizan con su mensaje pacifista. Es un trato distinto a los zombies, un poco dignificándolos, un poco humanizándolos. Otra diferencia con los hambrientos y voraces muertos vivientes de Romero.

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Es esta metáfora potente, la de los muertos que regresan para contarnos su versión de los hechos de primera mano y ajusticiar sus sacrificios y los de futuros soldados, la que se yergue con total actualidad, pero a la vez con pesimismo. Sólo un hecho sobrenatural puede parar la ola de fatalidad en el pueblo americano, los poderosos no darán su brazo a torcer bajo razonamientos y bajas. Noticias como la ocurrida el 30 de mayo: “El presidente Bush avisó que la nueva estrategia para la ocupación en Irak será más sangrienta y se pronostica una baja de 3500 soldados norteamericanos, aproximadamente”; hacen de Homecoming y su crítica ‘al choque’ un mensaje latente y valioso.

Natalia Cid Padilla

Apuntes:

*George A. Romero estuvo a punto de dirigir un capítulo de la serie Masters of horror, pero se retiró antes

*Takeshi Miike, Dario Argento, John Carpenter y Tobe Hooper son algunos de los nombres que dirigen capítulos en la serie.

*Atención con los homenajes a G.A. Romero y Jacques Tourneaur.

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2 comentarios

  1. muy bueno el articulo, se nota el manejo del tema. Exelente la nueva adquisición periodistica. Mucha suerte!

    Angela Valdovinos, Chile.

    junio 6, 2007 en 12:52 am

  2. Luluces

    Gracias srta :).

    junio 6, 2007 en 2:23 am

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