23
Jul
07

Especial Michael Haneke I: El Séptimo Continente

7kontinent_plakat.jpg

Alienación Familiar

Der Sebiente Kontinent - 1989

La primera película del director alemán Michael Haneke, El Séptimo Continente (Der Siebente Kontinent) (1989) es la disección exhaustiva y minuciosa de una familia de clase media perteneciente a la sociedad vienesa, familia que podemos suponer comparte características similares con otras no solo austriacas si no de distintas partes del mundo sobre todo de los países que forman parte del occidente industrializado. Haneke con esta película sienta de manera notable las bases de lo que serán los temas que lo obsesionarán durante toda su carrera además de ser la exposición en una importante medida de un estilo muy relacionado con el Naturalismo, a la hora de presentar a sus personajes y cómo estos son representados dentro de la puesta en escena.

El Naturalismo tiene entre sus aspectos fundamentales la observación, la predominancia del espacio y el tiempo y la principalía de lo material, lo físico, en otras palabras, lo corpóreo. La observación distanciada y gélida con la que el director alemán registra a sus personajes se volverá desde El Séptimo Continente una marca indeleble de su estilo fílmico; la gelidez hay que decirlo no solo es privativa del director a la hora de filmar si no principalmente de sus personajes en el ámbito afectivo y emocional. Son estas tres características junto a la presencia de la familia y la violencia las que servirán de base para alimentar el mundo cinematográfico hanekequiano. Haneke no únicamente las combina sino que las potencia con la aplicación de los recursos expresivos que la cámara y el cine en general le proporcionan.

der-siebente-kontinent01963018-26-37.jpg

Los integrantes de la familia S. -reparen en el guiño que se hace a la inicial K. que usara el gran Franz Kafka para identificar a su personaje central en sus dos magistrales novelas El Proceso (1925) y El Castillo (1926)- (esta referencia no es trivial para los intereses de Haneke ya que en el año 1997 haría su propia versión de El Castillo) viven solos, se podría decir aislados, y su cotidianidad rutinaria se limita en el caso del papá (Georg) a ir a su trabajo y regresar a su casa, en el de la mamá (Anna) ir a su consultorio de oftalmología y encargarse de los quehaceres de la casa; y en el de la pequeña hija Eva ir de su casa al colegio y viceversa..

La familia S. no obstante ser pequeña y compartir, entre otras actividades, la mesa a la hora comer y juntarse en la noche para mirar los programas que transmite la televisión, no tiene mayor comunicación y menos alguna demostración de afecto. Por el contrario, cada uno de ellos transcurre sus días avocados a sus actividades. Los desplazamientos, recorridos y actividades son en el caso de esta familia rayanos en la mecanicidad y el automatismo.

der-siebente-kontinent03784618-28-00.jpg

La impresión hasta cierto punto de aislamiento no es solo respecto de ellos mismos sino ante todo lo que los rodea; por tal motivo la imagen repetida por lo menos tres veces en la película de encontrarse los tres personajes dentro de su carro al momento en que éste ingresa a la máquina lavadora de autos; nos los muestra en una suerte de cápsula que es física por protegerlos del agua pero que se convierte en invisible o si se prefiere simbólica para protegerlos y alejarlos de lo que ocurre cerca de ellos.Ese alejarse o sentirse ajeno a lo que sucede en el mundo es la columna vertebral de la alienación cuya definición en términos generales es el estado de ánimo en el cual un individuo o una colectividad se sienten ajenos a su trabajo o a su propia vida. Esto es, en gran medida lo que le sucede a la los integrantes de la familia S. Se sabe además que la alienación salvo tenga que ver con un problema mental, esto es, intrínseco al personaje mismo, se produce por agentes externos a la persona que lentamente le va quitando entidad hasta llevarlo a un estado de cosificación que es el grado máximo al que la alienación puede conducir a una persona.

der-siebente-kontinent07315318-34-45.jpg

Y si se habla de objeto o más precisamente de mercancía qué mejor ejemplo que la secuencia en la que únicamente se ve el pasar de un lado a otro y de mano en mano los objetos del supermercado para luego ver la máquina registradora (símbolo inequívoco del consumismo) así como el intercambio de dinero, todo esto durante tres minutos. El efecto que se quiere crear es el de trazar un línea paralela entre los objetos propiamente dichos y las personas que están en proceso de serlo que a fin de cuentas a la larga se convertirán en cosas intercambiables.

El Séptimo Continente está dividida en tres partes a la manera de capítulos repartidos en los años 1987,1988, 1989 que a su vez se conjugan con la forma en la que Haneke busca darle el ritmo a su historia; y lo hace de modo entrecortado utilizando fundidos en negro recurrentes que no permite en gran parte del metraje que las situaciones tengan grandes desarrollos dramáticos, solo los necesarios para expresar lo que a él le interesa, sin embargo, esa opción es suficiente para comunicar lo que desea.

der-siebente-kontinent13777518-39-55.jpg

Michael Haneke opera en varios pasajes de su película en torno a la sugerencia, en otras palabras, hay escenas clave en las que se nos presentan momentos de una fuerte carga expresiva que llevan al espectador a pensar o a buscar los motivos por los cuales tal o cual personaje por ejemplo llora como en el caso de Anna. Nunca se dan los verdaderos motivos pero pueden de alguna forma intuirse, y eso es una virtud de la película. Hay un aspecto que tal vez en apariencia sea menor dentro de la historia pero por cómo está filmado y por el tono aplicado se convierte para mi gusto en algo relevante, me refiero a la secuencia en la cual viajan en el carro los tres miembros de la familia escuchando música pop instrumental mientras que afuera se ve que acaba de ocurrir un gran accidente automovilístico, la imagen lleva de una sensación a otra, pues por un lado la música genera un efecto de relajación mientras que, por otro, lo que acontece afuera del auto - o de lo que ya llamamos antes cápsula o burbuja - genera un sentimiento por lo menos extraño y desconcertante.

Por otra parte, El séptimo continente puede tener que ver con el anhelo que tienen los personajes de vivir en un espacio distinto (utópico) lejano a las preocupaciones que el tráfago del mundo moderno trae consigo. La imagen de una playa llena de rocas (que sabemos que es Australia por una referencia al inicio de la cinta) semejante a un oasis poseedora además de la textura de un sueño o de una idea con rasgos de anhelo e ilusión. Dicha imagen hace recordar un lugar similar aparecido en El Desierto Rojo (1964) de Micheangelo Antonioni que a su vez tenía la característica de ser un lugar salido de algún sueño. La imagen recién referida tiene similitudes con aquella imagen del plano fijo que mostraba la fachada de una casa en la última cinta de Haneke Escondido (Cachè) (2005), la similaridad radica en que ambas tienen la cualidad de evocar a imágenes próximas a lo onírico o al recuerdo.

der-siebente-kontinent09979318-35-19.jpg

Si bien en El Séptimo Continente así como en toda la filmografía de Haneke la mirada ha estado puesta en los asuntos terrenales, materiales concernientes al ser humano, sin embargo, en esta primera película hay una resonancia religiosa que está presente sobre todo en la pequeña Eva que de vez en cuando se persigna y hace alusiones a Dios pero esto únicamente es la parte externa de dicha presencia que tendrá su revelación máxima cuando la familia decida encerrarse definitivamente en su casa al modo de los anacoretas místicos, asimismo todo el proceso del encierro tendrá rasgos de ritual.

El tema del rito se revela en la excelente secuencia en la que se ve la destrucción de la casa a manos de los propios miembros de la familia S., tal destrucción la emparienta en un punto fundamental con el Potlatch (palabra originaria de Alaska) competencia ritual practicada por algunas tribus del oeste norteamericano que consiste en una disputa hecha entre dos grupos tribales, más precisamente se trata de una competencia de tipo agónico en la que un grupo busca prevalecer por encima del otro demostrando su mayor poderío al destruir la mayor cantidad de objetos. Marcel Mauss en Ensayo sobre El Don (1925) dice que en el Potlatch los que realizan esa destrucción no se están deshaciendo de cosas sino especialmente de significados.

der-siebente-kontinent12289818-59-58.jpg

Aun cuando son obvias las diferencias, entre la destrucción hecha por la familia S y el Potlatch propiamente dicho; la primera no es aunque lo parezca únicamente física sino que tiene una raíz de protesta ante algo que va más allá de ellos como por ejemplo el mundo capitalista y el consumismo; existe como una suerte de desafío ante el orden establecido a pesar de que éste sea hecho dentro de su propia casa, este desafío es para ellos como un desfogue. Mas esta cercanía con el Potlatch registrada en esta familia puede hacerse extensiva a la sociedad consumista ya que algunos antropólogos consideran al consumismo contemporáneo lindante a dicha competencia ritual.

Un elemento primordial en Michael Haneke es lo audiovisual y especialmente la televisión como factor bisagra para la construcción y desarrollo de sus historias. La televisión funciona como agente acompañante de los personajes de algunas de sus cintas, específicamente en El Séptimo Continente y a propósito de la alienación omnipresente en toda la cinta, qué mayor alienante que dicho aparato. Al terminar la película se da un hecho particular a la vez que paralelo entre la muerte y la televisión encendida en el momento en que la señal televisiva está fuera de servicio, tal paralelismo es para mostrar el grado de imbricación e inseparabilidad que existe entre esta última y la importancia que este objeto ha cobrado en la vida de muchas personas.

der-siebente-kontinent15270518-40-28.jpg

En conclusión, esta primera película tiene la doble cualidad de ser el germen de buena parte, como dijimos al iniciar el artículo, del mundo cinematográfico de su realizador ya que muestra algunos de los temas y obsesiones que giran en torno a él, no obstante, lo cual es una obra notable, porque viéndola con detenimiento no parece la obra de un debutante por el contrario se muestra compleja y madura en más de un punto.

César Guerra Linares


2 Respuestas a “Especial Michael Haneke I: El Séptimo Continente”


  1. 1 Budokan Julio 24, 2007 a las 11:45 pm

    Desgraciadamente he podido ver muy pocas películas de este reconocido director y esta magnífica nota han vuelto a despertar la curiosidad sobre el mismo. Saludos!

  2. 2 PaulQB Noviembre 24, 2007 a las 8:15 pm

    Esta película la vi hace un tiempo y ciertamente estremece. Al principio puede parecer no tener sentido y aparentar monotonía pero luego se ve como todo se cae como un castillo de naipes.
    Las últimas escenas geniales y fíjense que es lo que queda al último, después de todo.

Escribe un comentario




Somos

Cesar Guerra Linares / Jose Sarmiento Hinojosa

Cinerastas

(es.) - El cinerasta, a diferencia del "Cinéfilo" (el que ama el cine), es la persona cuyo sentimiento apasionado y desmedido por el séptimo arte, lo ha llevado por caminos poco afortunados.
BloGalaxia Peru Blogs
Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution 2.5 Peru License.

 

Julio 2007
L M X J V S D
« Jun   Ago »
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031